Caminar es andar la plata

Guadalupe González es el paso nuevo de una larga andanza desde José Pedraza en México 68, plata en los 20 kilómetros.

En el empedrado sendero de este deporte se nombran los oros de Daniel Bautista, Ernesto Canto y Raúl González. Ahora en medio del desierto y la zozobra la mexicana se monta en la tradición con el empeño y la bravura de sus antecesores.

La plata de hoy es un aliento y alimento para un deporte deprimido y comprimido. Siempre en la ruta de la sorpresa la delegación mexicana en Río encuentra lo que no buscaba y en donde menos esperaba.

2016 Rio Olympics - Athletics - Final - Women's 20km Race Walk - Pontal - Rio de Janeiro, Brazil - 19/08/2016. Liu Hong (CHN) of China crosses the finish line to win the gold medal with silver medallist Maria Guadalupe Gonzalez (MEX) of Mexico. REUTERS/Toby Melville TPX IMAGES OF THE DAY FOR EDITORIAL USE ONLY. NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS.

Ha sido una prueba memorable la de González, siempre dispuesta al podio desde la salida. Nunca cedió en su persecución por la meta entre chinas e italiana, sola en medio de esas compañías, mantuvo el carácter y la templanza.

Hace rato que no se veía tanto temperamento en la marcha nacional. Guadalupe, nombre sagrado en México, se ha convertido en una esperanza olímpica para un deporte en el que México llevaba varios Juegos Olímpicos sin trofeo.

La emoción se contagia fácilmente, las imágenes de este mediodía terminaron en aplausos para una guerrera del atletismo, sobreviviente del fondo y con una carrera burocrática apenas citable. González, con todo su corazón ha batallado en otras arenas y en otros puestos.

Pero el destino le ha llevado al movimiento de las caderas que tanto le repugnaba y se ha edificado en Río como la primera mujer mexicana en la andanza de las Magnas Justas.

Sí. Guadalupe González, la plata de hoy, es una sobreviviente de los días, una atleta de existencia y una premiada por sí misma. Día célebre en los anales del olimpismo mexicano que se mueve y resiste a pesar de la agencia de viajes y sus derivados de pantalón largo.

Mucha Guadalupe esa cantata a solas de la plata.

Por Mauricio Mejía.