Jake Gibb: el hombre que venció al cáncer

En el año 2004 la vida de Jake Gibb comenzó a cambiar de manera radical, cuando le fue detectado cáncer de piel en su hombro que fue removido. El mismo atleta cuenta que no tuvo un gran impacto pues comenzó a usar playeras de manga larga y protector solar. Años después estaría frente al mayor reto de su vida.

Luego de participar en un torneo en el 2010, Jake fue notificado por la agencia antidopaje que presenta niveles altos de una sustancia prohibida, por lo cual, fue suspendido un año; pero lo que leyó al final de la hoja lo dejó helado y su mundo se detuvo por unos segundo. “El sujeto tiene cáncer testicular”.

Tuvo que someterse a tratamientos de quimioterapia y el sueño de competir en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 parecía imposible, a pesar de haber sido levantado su castigo por doping. Fue una enfermedad que le hizo abrir los ojos y llenarse de pánico, aunque la noche previa a su cirugía, su esposa le informó que estaba embarazada, lo cual consideró que era un buen trato con la vida.

Jake no ha vuelto a padecer de esa enfermedad, no más tratamientos, es un hombre libre de cáncer. Por supuesto que cumplió el sueño de competir en Londres junto a Sean Rosenthal y ahora vive sus terceros juegos, pero con Casey Patterson.

Una verdadera historia de sufrimiento, trabajo, espíritu de lucha y éxito, es lo que engloba el nombre de Jake Gibb. El atleta, el hombre que venció al cáncer dos veces y buscaba la gloria olímpica en el voleibol de playa.

Álvaro Cruz.