Los momentos inolvidables de los Juegos Olímpicos de Río

Emoción, tensión, llanto y alegría para millones de personas fueron parte de los momentos que causaron los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Te presentamos una lista de los hechos que dejaron huella en la competencia deportiva más importante que se celebra cada cuatro años.

 

 El rey de la pista

Velocidad, carisma y amor por la competencia.

Eso y más desplegó el jamaiquino Usain Bolt en sus participaciones en territorio brasileño.

Bolt conquistó su octava medalla de oro en lo que dijo que será su última carrera individual olímpica antes de su retiro el próximo año.

“No necesito probar nada más. ¿Qué más puedo hacer para demostrarle al mundo que soy el más grande?”, dijo Bolt a periodistas. “Trato de ser uno de los mejores. Estar entre (Muhammad) Ali y Pelé. “, agregó.

Uno de los momentos más emblemáticos del jamaiquino se dio durante la semifinal de los 200 metros planos, cuando Bolt bajó la velocidad y el canadiense Andre de Grasse lo alcanzó; Bolt respondió con una sonrisa y una seña ante lo hecho por De Grasse.

“Se suponía que él debía reducir la velocidad”, dijo Bolt. “Le dije: ‘¿Qué haces, es una semifinal?’ Pero creo que me quería presionar”, le dijo el jamaiquino a los medios tras el incidente.

 

 Phelps: El fin de un sueño

El estadounidense Michael Phelps salió de una piscina olímpica por última vez el sábado 13 de agosto, cumpliendo un sueño de infancia de convertirse en el mejor nadador de todos los tiempos, con 23 medallas de oro, 28 en total.

“Todo esto comenzó con un pequeño sueño de un niño (…) que trató de hacer algo que nadie más ha hecho nunca”, dijo Phelps. “Y resultó muy bien”.

Después de los Juegos Olímpicos de Londres, que había declarado serían sus últimos, Phelps, al igual que muchos atletas en retiro, parecía perdido.

Habló de convertirse en golfista profesional, pero finalmente, a pesar de algunos pasos en falso que lo llevaron incluso a estar en rehabilitación por alcoholismo, disputó sus quintos Juegos.

Y en Río, donde selló un asombroso registro de 28 medallas olímpicas, se le vio feliz. Phelps, de 31 años, compartió cada victoria con la multitud y se mostró emocionado cuando pudo estar en las gradas tras una prueba con su novia Nicole y con su pequeño hijo Boomer.

 

 La nueva ‘diosa’ de la gimnasia

Tan lejos…y tan cerca. Así fue para la gimnasta estadounidense Simone Biles, que ganó un récord de cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Río, aunque se quedó corta de sus esperanzas de pasar a la historia como la gimnasta con cinco oros en los Juegos Olímpicos.

El motivo por el que Simone no alcanzó la hazaña: una floja actuación en la viga de equilibrio.

Aún así, lo hecho por Biles fue asombroso. La estadounidense de 19 alos fue campeona en equipo, individual general, salto y suelo se convirtió en la primera mujer en 32 años, y quinta en total, en ganar cuatro oros en un único Juego Olímpico.

“En los primeros Juegos uno se va con cinco medallas, eso no es duro en absoluto. En particular porque son cuatro de oro, eso nunca se vio. Estoy muy orgullosa”, afirmó Biles.

La soviética Larisa Latynina (Melbourne 1956), la húngara Agnes Keleti (Melbourne 1956) y la checa Vera Caslavska (Ciudad de México 1968) eran las únicas mujeres en ganar cuatro oros en Juegos Olímpicos.

 

 El abrazo del espíritu olímpico

Nikki Hamblin de Nueva Zelanda y Abbey D’Agostino de Estados Unidos tropezaron en la pista, pero no en espíritu olímpico.

Las competidoras de los 5,000 metros se enfrentaron en la ronda clasificatoria de la disciplina pero ambas tropezaron en una parte de la prueba.

La competidora de Nueva Zelanda fue la primera en levantarse y lejos de enojarse o continuar la carrera, Hamblin se detuvo para ayudar a D’Agostino a terminar la eliminatoria.

El acto fue considerado como el auténtico espíritu olímpico y los organizadores de Río decidieron que ambas atletas se merecieron el premio de disputar la final de la prueba, el sábado 20 de agosto.

El abrazo que se dieron al acabar la prueba, con el estadio João Havelange puesto en pie, fue uno de los momentos más emotivos de Río.

 

Las fracturas

Las imágenes de fracturas lamentablemente se hicieron presentes en la justa olímpica.

Primero el gimnasta francés Samir Ait Said sufrió una fractura en una pierna por debajo de la rodilla al caer en el salto de trampolín durante la ronda clasificatoria masculina.

Ait Said quedó tendido en la colchoneta tomándose el lado posterior de una rodilla mientras cubría sus ojos con un brazo antes de que el personal corriera a asistirlo.

Por otra parte, el armenio Andranik Karapetyan sufrió una lesión en su codo izquierdo durante la prueba de levantamiento de pesos masculino de los 77 kilogramos.

El armenio de 20 años intentaba levantar 195 kilogramos cuando su brazo se dobló en la dirección errónea y su brazo cedió ante el peso de la barra.

        

 

 La negación del saludo

El judoca egipcio Islam El Shehaby fue enviado a su país desde Río de Janeiro tras negarse a estrechar la mano al israelí Or Sasson después del final de un combate, dijo el Comité Olímpico Internacional (COI).

El Shehaby, que fue enviado a casa por su propio equipo, perdió la pelea contra Sasson y fue reprendido por el COI por sus acciones.

El atleta dijo que no quiso dar la mano a un israelí, algo que no estaba obligado a hacer bajo las reglas del judo, pero el COI aseguró que su comportamiento iba contra las reglas, el espíritu de los Juegos Olímpicos y las normas de juego limpio.

“El presidente del Comité Olímpico Nacional (de Egipto) emitió un comunicado diciendo que respeta a todos los atletas y a todas las naciones de los Juegos Olímpicos”, dijo el COI.

Después de que Sasson derrotó a El Shehaby y ambos volvieron a tomar su lugar delante del árbitro, el egipcio retrocedió cuando Sasson se inclinó y se le acercó para darle la mano. La acción del egipcio provocó fuertes abucheos del público y generó un debate sobre la intolerancia en los Juegos Olímpicos.

 

 Unas manchas terapéuticas

Unas manchas rojas en formas de círculo en hombros y espaldas de atletas como Michael Phelps llamaron la atención de los asistentes y audiencia de Río 2016.

Se trató de la ventosaterapia, un antiguo tratamiento que en su mayoría se ha utilizado en Oriente Medio y los países asiáticos, principalmmente China.

¿En que consite? Se utilizan ventosas de vidrio redondas que se calientan, luego se coloca en las partes adoloridas del cuerpo. La colocación de la taza de cristal crea un vacío parcial para estimular los músculos y el flujo sanguíneo, mientras que alivia el dolor.

La práctica se ha mencionado en los textos griegos y egipcios antiguos. En la medicina tradicional china, las ventosas se remontan por lo menos a hace 2,000 años. Se cree que su objetivo es restaurar el flujo de “qi” – la fuerza de la vida.

 

 Lanzamiento de oro

La atleta bahameña Shaunae Miller sorprendió al superar a Allyson Felix de Estados Unidos en un emocionante final de los 400 metros y se quedó con el oro de los Juegos de Río al lanzarse de cabeza para cruzar la meta antes que su rival estadounidense.

Miller cruzó la meta en 49.44 segundos, la mejor marca de su carrera, siete centésimas antes que Felix. La atleta de 22 años, exhausta, se quedó un largo tiempo acostada en el piso esperando los resultados oficiales de la prueba.

Felix, por su parte, no pudo ganar su quinto oro olímpico. Pero la plata fue la séptima medalla en cuatro Juegos para la californiana de 30 años, lo que la convierte en la atleta de pista de su país más ganadora de la historia olímpica, superando la marca de seis de Jackie Joyner-Kersee.

En los últimos 50 metros Miller y Felix marchaban cabeza a cabeza y el oro se definió cuando Miller se aventó para cruzar la meta mientras parecía estar trastabillando.

 

2016 Rio Olympics - Rugby - Women's Gold Medal Match Australia v New Zealand - Deodoro Stadium - Rio de Janeiro, Brazil - 08/08/2016. Rugby player Isadora Cerullo (BRA) of Brazil hugs Marjorie, a volunteer, after receiving her wedding proposal on the sidelines of the women's rugby medal ceremony. REUTERS/Alessandro Bianchi (BRAZIL - Tags: SPORT OLYMPICS SPORT RUGBY) FOR EDITORIAL USE ONLY. NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS.

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Una pedida de mano olímpica

El rugby femenino debutó en Río y la jugadora brasileña Isadora Cerullo conquistó al público al aceptar la propuesta de matrimonio de su novia, quien trabajaba como voluntaria, en la ceremonia de premiación.

El portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), Mark Adams, dijo que la propuesta de matrimonio extendió los esfuerzos del organismo de eliminar la discriminación sexual de los Juegos.

Por su parte la china He Zi recibió la sorpresa de su vida cuando su compañero de equipo y novio Qin Kai se robó toda la atención durante la entrega de medallas de la prueba de clavados en trampolín de tres metros, al ingresar con un anillo de diamante para proponerle matrimonio.

Qin, quien ganó la presea de bronce en su propio evento de clavados, se subió al escenario después de que He recibiera la medalla de plata, y se arrodilló sosteniendo un estuche rojo con el anillo.

“No sabía que me iba a proponer matrimonio hoy y no esperaba casarme tan pronto”, dijo He a periodistas con una gran sonrisa tras aceptar la propuesta entre lágrimas.

 

 El escándalo por una mentira

El nadador de Estados Unidos Ryan Lochte fue catalogado como “el estadounidense feo”, mientras la crítica de la prensa aumenta contra el otrora querido campeón olímpico, diciendo que su historia falsa de haber sido víctima de un robo a mano armada en Río de Janeiro refleja los peores estereotipos sobre los norteamericanos en el exterior.

Lochte, de 32 años, fue acusado por las autoridades brasileñas de inventar una historia que acaparó los titulares de todo el mundo sobre haber sido asaltado a mano armada por hombres que se hicieron pasar por policías.

Imágenes de seguridad y la investigación oficial muestran que Lochte y otros tres nadadores destrozaron un baño de una gasolinera y orinaron en público cuando se dirigían a la Villa Olímpica desde una fiesta el fin de semana.

Su compañero de equipo, Jimmy Feigen pagará 11 mil dólares a una organización benéfica de Brasil para resolver acusaciones de haber mentido a la policía.

 

 La lección de los atletas mayores a los jóvenes

Un grupo de atletas en Río halló el secreto para mejorar el desempeño y no tiene nada que ver con dopaje.

Se llama envejecer, un proceso en el cual los atletas se vuelven más sabios, enfocados y ganan medallas y aficionados en los Juegos Olímpicos.

Los deportistas de más edad en los Juegos de Río mostraron un buen nivel y dejaron atrás la gastada idea de que las competiciones de alto nivel son para los atletas jóvenes.

“Durante tanto tiempos se nos ha dicho que estamos terminados a cierta edad”, comentó la ciclista estadounidense Kristin Armstrong, quien a los 42 años se convirtió en la mujer de más edad en ganar un oro olímpico en la contrarreloj individual en ruta.