El pastor que huyó de la guerra y hoy corrió 1500 metros

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Hace unos años, Paulo Lokoro era un niño pastor que cuidaba un pequeño ganado en las llanuras de lo que hoy es Sudán del Sur hasta que la guerra civil cambió su vida y lo convirtió en un refugiado.

Este martes, Lokoro, de 24 años, compitió en los mil 500 metros como parte del Equipo de Refugiados, que cuenta con el apoyo de Solidaridad Olímpica y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, así como de Visa.

“Estoy muy feliz; sé que estoy corriendo en nombre de los refugiados”, señaló en su testimonio publicado por el Comité Olímpico.

En 2004, la violencia obligó a los padres de Lokoro a huir al vecino Kenia, y él se mudó con su tío, pero la guerra también llegó a esa aldea y no tuvo otra opción más que escapar. “La guerra empezó, así que corrimos. Corrimos a los arbustos y nos quedamos ahí”, recordó.

Llegó al campamento de refugiados de Kakuma en 2006, donde se reencontró con su madre. El campamento es hogar de unas 200 mil personas, incluidos decenas de miles de sudaneses que abandonaron su país en la infancia y que hoy son conocidos como “los niños perdidos de Sudán”.

Mientras cursaba la escuela en Kakuma, Paulo Lokoro destacó en los deportes, y en 2015 fue seleccionado por entrenadores de la Fundación Tegla Loroupe para formar parte de su equipo y entrenar en Nairobi, donde vive actualmente.  Es  entrenado por el propio Tegla Loroupe, ex poseedor del récord mundial y campeón olímpico de maratón.

“Antes de venir aquí no teníamos ni zapatos. Ahora nos hemos entrenado y entrenado hasta que hemos logrado un buen nivel y ahora sabemos cómo ser atletas”.

Los atletas del Equipo de Refugiados han inspirado al mundo con sus historias de perseverancia y valentía, como la siria Yusra Mardini de 18 años, quien hace un año junto con su hermana salvó a una veintena de refugiados que como ella huían de la guerra atravesando el Mar Egeo.  A kilómetros de las costas griegas, su bote falló y junto su hermana, Sarah y otras dos personas se aventó al agua y nadó durante tres horas arrastrando consigo la embarcación.