¿Quieres la silla en la que Phelps descansaba en Río? ¡Puede ser tuya!

La próxima vez que estés descansando sobre la silla de tu oficina, considera que ese mueble podría tener una glamorosa historia secreta.

Desde mucho antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Río, una empresa australiana se ha dedicado a buscar un segundo hogar para las 135 mil sillas, 350 camillas portátiles de masajes, 900 taburetes, 20 mil camas, 102 mil artículos eléctricos, 600 cajas fuertes pequeñas –e incluso para 2 mil 500 basureros de acero inoxidable– que vivieron breves momentos de gloria (o infamia) en la villa olímpica y en los recintos deportivos.

Pero si deseas una silla plegable plástica blanca en la que Michael Phelps podría haberse sentado, tendrás que comprar un contenedor completo de seis metros lleno de asientos. Y deberás competir con empresas de todo el mundo que comúnmente compran esos artículos para reventa.

El miércoles, por ejemplo, faltando todavía un día de los tres de la subasta, se registraban 14 ofertas –la más grande por 5 mil 136 dólares– por un lote de 4 mil asientos valuado en 76  mil dólares (con esta mejor oferta, cada silla cuesta 1.28 dólares).

Río es la sexta olimpiada en que RGS Events, empresa familiar con sede en Melbourne, Australia, provee accesorios, mobiliario y equipamiento, comenzando por Sídney en el año 2000. Este año se asoció con el liquidador online estadounidense B-Stock Solutions para deshacerse de algunos artículos.

La mayoría de los compradores que presentaron ofertas en el sitio para el anuncio “Compre una parte de las Olimpiadas de Río 2016” provenía de Estados Unidos, pero también hubo ventas a compradores de Australia, Canadá, Ghana, Arabia Saudita, España y el Reino Unido, dijo Howard Rosenberg, máximo responsable ejecutivo de B-Stock.

Muchos productos utilizados durante los 17 días de alta exposición televisiva irán a empresas de arriendos de mobiliario para fiestas, revendedores de muebles, escuelas, compañías de aseo y organizaciones de planificación de eventos, más algunos “emprendedores de los desechos” que salen y encuentran un mercado para los artículos, dijo Rosenberg. Agregó que se han vendido “cientos de contenedores de seis metros con productos”. Paul Ramler, máximo responsable ejecutivo de RGS Events, dijo que más de un 90 por ciento de los 1,3 millones de artículos de Río ya están pactados.

Algunos productos terminan en otros grandes eventos deportivos. Muchos de los artículos usados en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, por ejemplo, estuvieron 16 meses almacenados en 400 contenedores de 40 pies en el puerto de Grangemouth, Escocia, antes de ser utilizados en los Juegos de la Commonwealth de Glasgow 2014, dijo Ramler.

Después de Glasgow, algunos de esos productos formaron parte de la Copa Mundial de Rugby 2015 en Inglaterra. Luego, RGS donó más de 2 millones de libras esterlinas en sofás, armarios, pufs usados y más para familias necesitadas de Glasgow.

Parte del mobiliario de Río se puede usar en otros eventos deportivos en Sudamérica, dijo Ramler; la empresa está negociando con los organizadores de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires. Algunos productos se destinarán a Shopping Matriz, un importante minorista brasileño de muebles de oficina.

Idealmente, parte de ese inventario podría ser usado en otro evento con el que RGS está trabajando, los Juegos de la Commonwealth de Gold Coast 2018 en Australia, pero el almacenamiento durante dos años es demasiado costoso para que esto sea factible, agregó Ramler.

Sólo hubo un artículo que Ramler conserva de un importante evento deportivo: una silla con la divisa real que la Reina de Inglaterra utilizó en el Palco Real en los Juegos de la Commonwealth de Melbourne 2016.

“Sería un poco de mal gusto si la subastáramos en eBay”, dijo.

Bloomberg.