Pelé, el astro brasileño de futbol, dijo que no participará en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos por problemas de salud.

Para la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro no faltarán la samba, la cultura, la diversidad y la historia cuando esta nación suramericana exhiba orgullosamente sus tradiciones y maravillas naturales.

Millones de televidentes alrededor del mundo verán por la noche la ceremonia de tres horas, realizada en medio de una agitación política y económica.

Puesto que el evento no podrá soslayar los problemas que padece el país, el juicio político a la presidenta, una profunda recesión, amenazas medioambientales, los organizadores se aseguraron de que el calentamiento global y el medioambiente, en especial la imponente selva amazónica, sean parte importante del espectáculo.

“El mundo está muy tenso y Brasil también, pero estamos dispuestos a decirle al mundo que deje de atacar nuestro hogar. El mundo está amenazado por el calentamiento global. Hacemos un llamado a actuar”, dijo Fernando Meirelles, uno de los directores del evento.

Ídolos internacionales de la música como Caetano Veloso y Gilberto Gil participarían en la ceremonia, al igual que la supermodelo Gisele Bundchen.

Pero el clímax del show, el encendido de la antorcha, no contará con el deportista más famoso de Brasil, Pelé, debido a problemas físicos.

“En este momento no estoy en condiciones físicas de participar de la apertura de los Juegos Olímpicos”, dijo el exfutbolista de 75 años. “Sólo Dios es más importante que mi salud”, agregó citando algunas de las dolencias físicas que ha tenido durante y después de su carrera en las canchas.

“Asumo responsabilidad por mis decisiones, y siempre traté de no decepcionar a mi familia y al pueblo brasileño”, indicó.

Pepito Fornos, asesor personal del tres veces campeón del mundo dijo que “los músculos de la pierna en la que está haciendo fisioterapia no están lo suficientemente fuertes”.

“Él está caminando con muletas (…) El médico le recomendó que mejor continúe en fisioterapia, haga reposo, y esperamos que puede asistir la ceremonia de clausura”, agregó Fornos.

La caldera fue diseñada por el escultor estadounidense Anthony Howe, quien dijo a The Associated Press que se inspiró en la vida en el trópico. Habrá dos calderas en Río, una en el estadio de fútbol Maracaná, donde se realizará la ceremonia de inauguración, y otra abierta al público en el centro de la ciudad.

Se espera que esa caldera en el centro de Río sea encendida por un corredor una vez que termine la ceremonia de apertura, dijo Howe.

El piso del estadio será un vasto escenario para proyecciones, un sustituto de estructuras más costosas ante los problemas económicos de Brasil.

En total, 4 mil 800 artistas y voluntarios participarán en el espectáculo de Río, creado en base a tres “pilares” básicos relacionados con la sustentabilidad, particularmente la reforestación, la “sonrisa” y la idea de la “gambiarra”, el arte brasileño de improvisar reparaciones usando cualquier pieza disponible.

“La sonrisa es el modo como los brasileños abordan la vida”, dijo Balich. “Brasil no es una nación ostentosa. En esta ceremonia están diciendo, somos quienes somos, con muchos problemas sociales, mucha crisis en el sistema político, etcétera”.

Las limitaciones de espacio en el Maracaná también refrenaron las posibilidades creativas para el espectáculo. El estadio no tiene las típicas dimensiones olímpicas, ni tiene una pista. Los únicos eventos olímpicos que se realizarán ahí serán los partidos de fútbol.

Con información de AP y Reuters.