La primera participación de Qatar en los Juegos Olímpicos fue en Los Ángeles 1984 y fue hasta Barcelona 1992 que ganó su primera medalla (Mohamed Suleiman obtuvo bronce en 1500m). Mientras los qataríes festejaban el logro de su compatriota, Mutaz Essa Barshim (Doha, Qatar) apenas cumplía un año.

El pequeño tiene la piel negra y es porque sus abuelos son sudaneses. Ellos emigraron con su hijo Essa Barshim, padre de Mutaz, en la década de los ochentas a Qatar. Essa ganó la nacionalidad de aquel país luego de que fuera un destacado marchista, pero que nunca pudo calificar a los Juegos Olímpicos. Cuando la carrera de Essa terminó fue contratado por la Aspire Academy, un centro de estudios académico-deportivos que se dedica a desarrollar a jóvenes atletas en mencionada nación.

Mutaz acompañaba a su padre a la academia y posteriormente se convirtió en uno de los atletas que fueron elegidos por esa escuela. Pero cuando cumplió 12 años tuvo que tomar una decisión: representar a Qatar o a Sudán. “Yo aún podía elegir nacionalidad cuando empezaba mi adolescencia. Tomé mi decisión y escogí Qatar”.

El qatarí decidió practicar salto de altura y comenzó a construir su seguidilla de éxitos. Se convirtió en el mejor atleta de su disciplina en el país y en 2010 se estrenó internacionalmente en Gotemburgo, Suecia. Para 2012 se calificó a los Juegos Olímpicos como uno de los 12 integrantes de la delegación qatarí y ganó la medalla de bronce al saltar 2.33 metros. La presea fue la cuarta en la historia del país asiático y se convirtió en el atleta más joven de aquel país (21 años) en ganar una medalla olímpica.

“Mutaz Barshim es brillante en cálculo matemático y si tuviéramos que darle una puntuación global intelectual, esta debería ser un total de 88 sobre 100: o sea, muy alta, altísima”, explicó Haidar Fodlalla, maestro de cálculo del atleta.

Los logros continuaron para el siguiente ciclo olímpico. Se volvió una costumbre participar en la Liga Diamante y marcó su mejor foja en 2013 (2.40m). Posteriormente se clasificó para los Juegos Olímpicos de Río, en los que llegó en su mejor nivel.

En la pista de tartán de Río, hizo historia para Qatar. Saltó 2.36m lo que le aseguró la medalla de plata, la primera de ese color en la historia de su país. Además, el logro le garantizó ser el primer multimedallista olímpico de dicha nación.

El festejo no pudo ser otro. El saltador se inclinó y besó la pista, símbolo inequívoco de la mayoría de los qataríes y el del árabe Barshim.

Alain Arenas.